Memoria olvidada de la solidaridad americana con Málaga. Calle La Prensa

 

Es una de las primeras calles del barrio, junto a las de Tampa y Honduras, a las que se dio nombre en la sesión de cabildo del Ayuntamiento de Málaga del día 22 de diciembre de 1911, a propuesta de Pedro Gómez Chaix y sus compañeros de la minoría republicano-socialista. Desde entonces hasta hoy ha permanecido en el callejero malagueño, aunque su nombre ha llegado a ser modificado en la web oficial del Ayuntamiento de Málaga: http://callejero.malaga.eu, en el que se cita como “calle Prensa”, aunque en la reseña histórica se menciona la razón de otorgar este nombre, como se aprecia en el texto que sigue:

Placa antigua de calle La Prensa

“CALLE PRENSA

Nombre genérico de los periódicos. Se le adjudica su primera utilización a Gutemberg. Impresor alemán, natural de Maguncia. Inventor de la imprenta (1400-1468). Como no puso su nombre en ninguno de los libros, no se puede determinar con seguridad el número de obras que imprimió. La calle está mal rotulada ya que se refiere al periódico La Prensa, de Buenos Aires, ya que fueron argentinos quienes construyeron esta barriada.”

Placa moderna de calle Prensa, sin «La»

Ciertamente la denominación propuesta por Pedro Gómez Chaix y sus compañeros pretendía rendir tributo a la ayuda prestada por el diario bonaerense La Prensa, que en febrero de ese mismo año había entregado al Ayuntamiento de Málaga el importe de la suscripción: 58.710 pesetas, que hasta entonces se hallaba depositado en el Banco Español del Río de la Plata, en Madrid. El acto oficial de entrega tuvo lugar en una solemne sesión celebrada en el Ayuntamiento, a las cinco de la tarde del día 19 de ese mes, en la que intervinieron el corresponsal de La Prensa en Madrid —Mariano Martín Fernández—, el ministro de Fomento —Rafael Gasset Chinchilla— y el alcalde de Málaga —Ricardo Albert Pomata.

El primero de ellos hizo uso de la palabra para recordar la historia de la suscripción iniciada por La Prensa, de Buenos Aires, con motivo de la catástrofe de Málaga y como se había decidido aplicarla en favor del barrio obrero de esta ciudad; añadiendo que había pedido el concurso del Sr. Gasset, para que él fuera el portador de las 58.710 pesetas que importaba el donativo argentino, y que el “eminente periodista, hoy ministro de Fomento,” se sentía orgulloso de cumplir tal misión, tras lo que se entregó el donativo al Alcalde de Málaga. Después de otras intervenciones cerró el acto el propio Ministro de Fomento que finalizó sus palabras proponiendo enviar un telegrama a Buenos Aires con este texto:

«Buenos Aires.— La Prensa.— En el momento de la entrega del producto de la generosa cuestación de ese diario, todos los corazones han tenido un eco de simpatía, todos los labios una expresión de cariño para nuestros hermanos de América.”

Firmaron este telegrama, junto con el ministro señor Gasset, el director de Obras Públicas —señor Armiñán—, diputados y senadores asistentes a la sesión, los gobernadores civil y militar de Málaga, el alcalde y concejales del Ayuntamiento malagueño, Martín Fernández y el resto de periodistas que habían acompañado al ministro en su viaje.

Vivienda original en calle La Prensa

Este reconocimiento había sido precedido unos días antes por el de la Asociación de la Prensa de Madrid que, al tener conocimiento del acto que iba a tener lugar en Málaga, decidió el 17 de febrero poner en práctica un acuerdo adoptado al conocer la obra humanitaria de La Prensa, de Buenos Aires; diario que encabezó con 5.000 pesetas la suscripción en sus columnas para las víctimas de la inundación de Málaga. El acuerdo de la Asociación consistía en remitir al director de La Prensa, Ezequiel P. Paz, un álbum firmado por periodistas de todas las provincias de España. Respecto al cual, los periódicos de Madrid del día 18 destacaban: “Sólo faltan los de dos provincias y algunos de los periódicos de Madrid”; señalando que dicha Asociación había confiado al director de El Diario Español de Buenos Aires, Justo López Gomara, la misión de entregar el álbum a La Prensa.

Las primeras noticias sobre esta iniciativa del diario La Prensa se remontan, sin embargo, a los días inmediatos a la riada, ya que el 29 y 30 de septiembre ya se publicó algún suelto que recogía un telegrama enviado desde Buenos Aires:

“El distinguido redactor de El Liberal, D. Mariano Martín Fernández, ha recibido el siguiente despacho: = «NUEVA YORK 28 (7,5 tarde).- (Cable Bilbao.)- Comunique periódicos vivos sentimientos, condolencia, simpatía, solidaridad Prensa, motivo desastre Málaga. = Iniciamos suscripción, encabezándola 5.000 pesetas.—Prensa, Buenos Aires.”

Vista frontal de otra vivienda de la misma época

Si bien otros medios recogían otro telegrama, con distinto destinatario pero muy similar redacción, que pudo dar lugar a alguna confusión:

“En la Asociación de la Prensa, recibiose anoche este cablegrama, cuyo texto nos congratula y regocija por lo que expresa y representa. = «New-York 28 (7,5 t.— (Cable de Bilbao.) Rogamos comuniquen á los periódicos de esa capital los vivos sentimientos de condolencia, simpatía y sincera solidaridad de esta Prensa para la de España, con motivo del desastre acaecido á Málaga. = Iniciamos una suscripción encabezándola con 5.000 pesetas. = La Prensa de Buenos Aires.”

No obstante, a primeros de diciembre de ese año (1907), la noticia de la suscripción iniciada por el diario La Prensa era confirmada por la revista comercial ibero-americana Mercurio (editada en Barcelona) que señalaba:

“Tampoco los argentinos han estado rehacios en demostrarnos su singular afecto. La Prensa, de Buenos Aires inició, al conocer nuestra horrible catástrofe, una suscripción que ya alcanza la cantidad de 50.000 pesetas, suma importante que por deseo del digno director de aquel magnífico diario, Sr. Paz, nuestro huésped en el pasado estío, se dedicará la inmediata construcción de una barriada, para repartir los edificios entre los damnificados por las inundaciones, prefiriendo las viudas y huérfanos que sean más acreedores a poseer las viviendas. Para ello, para el mejor reparto de estas casas y sus obras, el director de La Prensa ha rogado a los ilustres y queridos compañeros nuestros, Sres. Luca de Tena, Grandmontange y Romeo, que le representen y dispongan en justicia de estos regalos.”

Sin embargo, la primera noticia oficial que tuvo el Ayuntamiento de Málaga fue una carta, redactada en Madrid el 4 de julio de 1910, firmada por Mariano Martín Fernández, Francisco Grandmontagne y J. Herrandiz; la cual fue leída en el cabildo municipal del día 15 de ese mismo mes. La cual decía así:

“Sr. Alcalde Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Málaga. = Muy señor nuestro: La inundación ocurrida en esa hermosa ciudad en Septiembre de 1907, catástrofe que llenó de amargura a toda la nación, inspiró la humanitaria idea de abrir una suscripción pública al gran diario argentino La Prensa, cuyo ilustre director don Ezequiel P. Paz, la encabezó con cinco mil pesetas. = Era propósito de dicho señor que el producto de esta suscripción, que ascendió a 56.900 pesetas, se dedicara a aliviar, en lo posible, la desgracia de los damnificados por la catástrofe, en la forma que determinara una Comisión que designó al efecto. = Por razones independientes de la voluntad del Sr. Paz, la Comisión no ha podido ser integrada hasta hoy. Al comunicar a V. que ha sido constituida, le participamos nuestro deseo de realizar en el plazo más breve posible el altruista proyecto de La Prensa. = Hemos acordado que la cantidad a que asciende el producto de la suscripción será entregado a V como genuino representante del pueblo, para destinarla a la construcción de casas para obreros. = Uno de los firmantes de esta carta, el señor Martín Fernández, corresponsal telegráfico de La Prensa, se ha comunicado con el señor Don Pedro Gómez Chaix, Director de la Sociedad Económica de Amigos del País, de Málaga, y concejal del Excmo. Ayuntamiento de su digna Presidencia con objeto de ir anticipando algunas ideas para el proyecto del barrio obrero las cuales han merecido la aprobación del Director de La Prensa de Buenos Aires, como podrá V apreciar por la carta publicada en El Popular de Málaga, de la cual remitimos adjunta copia impresa y reproducida en el diario argentino. = Con arreglo a esas ideas, creemos que conviene constituir un Patronato, para que a su nombre sean inscritas las casas que se construyan y cuyos planos han merecido el elogio del Señor Paz, a fin de no ponerlas a nombre de los que han de ser sus verdaderos poseedores, para evitarles el peligro de perder su propiedad, cuando las necesidades de la vida les colocaran en situación de ponerse en manos de usureros. = La cantidad será entregada cuando V lo considere oportuno. Hemos estimado que hasta ese momento debe permanecer en Buenos Aires. = Esperando sus órdenes, tienen el honor de ofrecerse de V atentos y S. S. q. b. s. m. = J. Herrandiz.- Mariano Martín Fernández.- Francisco Grandmontagne».

Calle La Prensa en la actualidad

Al terminar la lectura de la misiva el propio Gómez Chaix propuso que el alcalde respondiese aceptando el encargo y mostrando a los firmantes la gratitud de la Corporación; así como que se nombrase una Junta de Patronato para la construcción de las casas, que debía componerse de dos concejales, de un representante de la Sociedad Económica, de otro del Colegio Médico, de otro del Colegio de Abogados, de un arquitecto, de un representante de la Asociación local de la Prensa y de dos representantes de Sociedades obreras. Además pidió que se preguntase a la Delegación de Hacienda si existían terrenos propiedad del Estado, susceptibles de ser utilizados para el emplazamiento del barrio obrero; agregando que la Junta de Patronato así constituida podría ocuparse de la edificación de nuevas casas baratas, además de las que se construyan con el donativo de los argentinos.

Tras la intervención de Gómez Chaix tomó la palabra otro de los concejales, Manuel Espejo Martínez, para proponer que se incorporase como miembro de la Junta del Patronato al Cónsul de la República Argentina en Málaga, que por aquel entonces era Enrique Martínez Ituño.

El alcalde, Ricardo Albert Pomata, cerró el debate extendiéndose en consideraciones sobre el generoso acto realizado por el periódico La Prensa de Buenos Aires, destacando que “Málaga le debe guardar eterna gratitud” y proponiendo que ese agradecimiento se transmitiese al Director de dicha publicación en nombre de la ciudad.

Los concejales presentes aprobaron por unanimidad las tres propuestas y acordaron designar al alcalde y a Gómez Chaix para que formasen parte de la Junta del Patronato como concejales, además de autorizar a dicha Junta para formar el reglamento por el que debería regirse.

Historia olvidada, historia ignorada. ¿Para cuándo su recuperación?

 

 

Pedro Luis Pérez Frías
Doctor en Historia y miembro del Grupo de Investigación HUM333 «Crisol Malaguide», Universidad de Málaga.

 

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