Volver al inicio de El castigo de Dirce en la literatura y el arte...
ARTE ROMANO y relación con la literatura
Las representaciones más numerosas se produjeron en Italia. En relieves de urnas funerarias etruscas del s. II a.e., aparece también representado el mito de Dirce.
El mayor éxito del episodio del suplicio de Dirce se produce en el arte romano; las numerosas representaciones pueden fecharse entre el s. I a.e. y el IV e.c.: en objetos pequeños como gemas, medallones, estatuillas, lámparas de terracota y, sobre todo, en pinturas murales, la mayoría procedentes de Pompeya y Herculano, y en mosaicos de diferentes lugares del imperio. Entre los mosaicos, (Figura 6) podemos citar uno de Pula, en Croacia, del s. III e.c. y otro de Écija, del s. III e.c.

Figura 6: Mosaico de Dirce. Pula (Croacia). S. III e.c.
No es fácil encontrar la causa que motivó estas representaciones, igual que en las del arte etrusco. ¿Admiración del motivo iconográfico, significado erótico o algo más trascendente como piedad filial o respeto a unas reglas morales derivadas del orden divino?
En el arte romano encontramos también una representación del suplicio de Dirce que, aunque sigue el esquema iconográfico del grupo escultórico de Apolonio y Taurisco de Tralles, es especialmente llamativa por su entorno y su posible significado (Figura 7): se trata de una escultura en mármol de un torso romano con coraza, del s. I a.e., hallada en el templo de Dioniso en Iria (Naxos) y conservada en el Museo Arqueológico de la misma isla. Forma parte de lo que, según los arqueólogos que excavaron el templo, podría ser un retrato de Marco Antonio. La cabeza se ha perdido; ¿por casualidad o quizás a causa de la damnatio memoriae? Está decorado con tres relieves: dos representan a los dos personajes míticos con los que Antonio pretendía identificarse: en el centro está Heracles luchando con el león de Nemea, y por debajo de la coraza, en el pliegue central de la túnica, se puede ver a Dioniso con el tirso acompañado por una pantera. En la mano izquierda lleva una ménade (otro elemento dionisíaco) en lugar de una Nike. En la parte superior de la coraza, se ve a Anfión y Zeto atando a Dirce a los cuernos del toro, con una iconografía igual a la del Toro Farnesio. ¿Qué explicación puede tener y qué relación puede guardar con los otros relieves? Para los arqueólogos que excavaron el santuario, simbolizaría el poder de Marco Antonio en el Este, como un Nuevo Dioniso, dado que el grupo escultórico de Apolonio y Taurisco había sido llevado de Rodas a Roma y Antonio había restaurado el poder de Rodas después de la batalla de Filipos. Con la representación del suplicio de Dirce, Antonio desearía representar “su irresistible fuerza dionisíaca”, pues el toro era también imagen de Dioniso. De ser cierta la relación de la escultura con Antonio, de nuevo nos encontraríamos ante una representación del suplicio de Dirce vinculada con la política.

Figura 7: ¿Estatua de Marco Antonio? S. I. Museo de Naxos

Figura 8

Figura 9
Sea como fuere, es importante la coincidencia de Dirce y Dioniso en una misma escultura, lo que confirmaría su dependencia de la obra de Apolonio y Taurisco tanto en la iconografía como en el sentido.
El éxito del episodio mítico del suplicio de Dirce en el arte romano se corresponde con su presencia frecuente también en la literatura, en autores y obras de gran difusión popular como Plauto y las versiones latinas, como la de Pacuvio, de la Antíope de Eurípides, así como en otros autores menos de masas como Propercio (3.15) y Séneca .
Las abundantes representaciones artísticas no solo en soportes de lujo como serían las pinturas murales, sino también en pequeños objetos como las lámparas de terracota, así como las referencias literarias, no dejan lugar a dudas sobre el conocimiento, e incluso diría la popularidad, de este mito en Roma. Esto posibilitaría la comprensión de las alusiones al mito de Dirce en espectáculos de masas que veremos más adelante.

Figura 10

Figura 11
TRANSMISIÓN
Después de la Antigüedad, pocas veces se encuentra el mito de Dirce en la literatura y el arte. En el s. XVI tuvo lugar un hallazgo impresionante: el Toro Farnesio, del que se hicieron pequeñas copias en bronce. Sin embargo, a pesar de la gran impresión que causó, no tuvo consecuencias para la revitalización del mito en el arte europeo.

Figura 12
En el siglo XIX vuelven a aparecer imágenes del mito de Dirce gracias al descubrimiento de pinturas murales en Herculano y Pompeya. Entre los ejemplos de pinturas pompeyanas, son conocidas una de la casa de los Vetii (Figura 8) y otra de la casa del Granduca conservada en el Museo Arqueológico de Nápoles (Figura 9). Se difundieron a lo largo del s. XIX por medio de dibujos y prolijas descripciones en publicaciones científicas como las Memorie della Regale Accademia Ercolanese di Archeologia. Pero este resurgimiento y difusión de las imágenes tuvieron lugar sobre todo entre historiadores del arte y arqueólogos (Figuras 10 y 11).
Una representación inesperada y tardía es un gran grupo escultórico en bronce que imita al Toro Farnesio en su forma piramidal y en la representación de Anfión y Zeto azuzando al toro al que está atada Dirce (Figura 12); lo realizó Charles Lawes-Wittewronge en 1906. Se encuentra junto a la puerta de entrada en la Tate Gallery de Londres. Esta escultura, junto a la versión en mármol que el mismo escultor realizó ocho años después, es la última que conozco que representa el mito griego pagano de Dirce, y es de suponer que su realización se debió no solo a los hallazgos de Pompeya y Herculano sino, sobre todo, al éxito que tuvo en la misma época la derivación cristiana del mito.
epistemai.es – Revista digital de la Sociedad Erasmiana de Málaga – ISSN: 2697-2468
Alcalde Martín C. El castigo de Dirce en la literatura y el arte. De Eurípides a Picasso. Parte I: El mito en la Antigüedad pagana. epistemai.es [revista en Internet] 2026 febrero (28). Disponible en: http://epistemai.es/archivos/9597
