La Puerta de la Axarquía (II). El legado de Carlos III

 

 
Inmaculada Gómez Villegas Francisco García España
Licenciada en Historia por la UNED                              Epidemiólogo y Doctor en Medicina…

 

 
El camino carretero de Málaga a Vélez Málaga fue un proyecto muy demandado en el siglo XVIII, pues en muchos tramos la comunicación por tierra entre ambas ciudades solo era posible por caminos de herradura que no permitían desplazar grandes cargas, mientras que el transporte por mar se prestaba a la evasión de impuestos y al contrabando.

Finalmente, la conjunción de intereses políticos y económicos consiguió actualizar la comunicación por tierra entre Málaga y su Axarquía occidental:

“Con fecha de 12 de marzo de 1784, el Excelentísimo Señor Conde de Floridablanca dirigió al superintendente la Real Orden que sigue: En consecuencia del encargo que está hecho de orden del Rey por la Vía Reservada de Indias a Don Miguel de Gálvez, Ministro del Consejo de Guerra, para facilitar la extracción de los Naipes que se fabrican en la villa de Macharaviaya, habilitando o construyendo un Camino carretero desde la ciudad de Málaga á la de Vélez, por la Costa, con su ramal de comunicación a la citada Villa…" .

Los considerables costes de la obra fueron financiados con las aportaciones de las Juntas (Ayuntamientos) de Málaga y Vélez Málaga; el Monte Pío de Viñeros, que agrupaba a los productores desde Nerja hasta Manilva; y el Obispado de Málaga, que cedió un cuartillo de vellón de sus rentas propias para una obra diseñada y proyectada por el ingeniero militar Fernando López Mercader, que falleció pocos meses después de su inicio. Lo sustituyó el ingeniero Domingo Belestá y Pared que tuvo al hidalgo malagueño Diego de Córdova y Pacheco como superintendente de recursos materiales y humanos (presidiarios en remisión de condena, obreros, oficiales de albañilería, barreneros...), y ambos son los firmantes del minucioso informe Relación de las obras que se han ejecutado en los caminos que desde la ciudad de Málaga se han abierto hasta las de Antequera y Vélez, publicado en 1789 con la relación de detalles técnicos, administrativos y económicos de la obra.

Puente sobre el arroyo del Judío, 1930. Roisin. Archivo Temboury

Plano del camino carretero Málaga-Vélez de 1861. Archivo Histórico Provincial de Málaga (AHPM) Signatura 24964. Coloreado y anotaciones de elaboración propia. Leyenda: 1. Arroyo del Judío; 2. Puente del Judío; 3. Peñón del Cuervo; 4. Torre de las Palomas; 5. Arroyo Totalán; 6. Cuesta Bermeja

El citado texto especifica que la mayor dificultad para abrir un camino carretero capaz de permitir el tránsito de mercancías y personas estuvo en el tramo que tenía que salvar el gran macizo calizo del Cantal de la Cruz, al norte de la actual población de La Araña, que se iniciaba con un puente sobre el arroyo del Judío:

“…El terreno es de pizarra la mayor parte: En este intermedio se ha construido un Puente situado sobre el arroyo que llaman del Judío, cuyo ojo tiene 15 pies de diámetro, 36 de altura, incluso los petriles, y su longitud, comprehendida la irregularidad de las alas, 180…».

El puente continuaba con una rampa de subida al Cantal de la Cruz, sobre cuya irregular superficie de dura roca caliza de jaspón, fue abierto un camino llano de 10 metros de ancho (12 varas de Burgos), en un tiempo en el que aún no se había descubierto la dinamita y los desmontes se hacían a base de voladuras con pólvora, pico y pala.

”.. se ha seguido rozando y regularizando toda la Montaña hasta llegar a su parte opuesta, que es la que desciende a el arroyo de Totalán, que desde el plan del nuevo Camino de Ruedas hasta dicho arroyo, tiene 46 varas de altura”.

Textos de las inscripciones epigráficas de las basas conmemorativas que marcan el ancho del camino carretero. Imagen propia

Vista y perspectiva de Málaga tomada desde el cortijo de la Palma. 1780. Archivo Díaz de Escovar

El mayor desafío era el imponente desnivel de casi 20 metros de caída sobre el arroyo Totalán, y la solución fue construir una rampa en zigzag de 388 metros de longitud, rebajando el tramo superior y construyendo pilotes de apoyo para la parte final del inferior, de manera que hicieron aflorar tierras rojizas del periodo triásico, de donde procede el nombre de Cuesta Bermeja que le dieron sus constructores a la rampa que constituyó un hito de la ingeniería de su tiempo, merecedor de remates con elementos conmemorativos de prestigio y calidad:

”… a la entrada de dicha cuesta se han puesto dos pirámides de jaspe blanco, en el uno se expresa el nombre de nuestro Augusto soberano, y el año en que se hizo esta Obra, y en el otro sus dimensiones de altura de las rampas, y tiempo que se gastó en su ejecución: en la parte inferior ó salida al arroyo, hay otras dos pirámides de jaspe blanco sin Inscripción alguna…(…)…mediante lo cual se halla la obra completa en todas sus partes, con admiración de los transeúntes, y de los que han conocido el sitio antes de su ejecución”.

En un momento no determinado documentalmente fueron construidos una portada monumental y un edificio anexo, que podría tratarse de la Venta de la Cruz, cuyas referencias históricas la sitúan en el siglo XVIII, y actualmente constituyen el elemento visualmente más destacado del conjunto monumental, pues se puede ver desde la avenida de Málaga de La Cala del Moral.

El pórtico monumental refuerza la referencia conmemorativa de obra pública institucional que marca la frontera entre Málaga y la Axarquía. Se configura como un vano adintelado de gran sencillez estructural, realizada en fábrica mixta de tapial y ladrillo, tal vez construida por un maestro de obras asociado al proyecto sin una gran formación académica, y se encuentra adosada a uno de los dos pilares rectangulares con inscripciones alusivas a su construcción, que marcan la anchura del camino de Málaga a Vélez Málaga.

Su diseño barroco tardío, de formulación geométrica propia del neoclasicismo, tuvo su máximo esplendor con los Borbones y especialmente con el rey Carlos III, en la época en la que la Málaga ilustrada inició sus planes de embellecimiento urbano: la Alameda, la Aduana y la remodelación del puerto.

Estado de la casa, el arco y la basa conmemorativa meridional en el año 2007. Imagen propia

Estado del dintel y la cornisa del arco conmemorativo en el año 2020. Imagen propia

Estado del puente sobre el arroyo del Judío en 2020. Imagen propia

Los bienes de dominio público son inalienables, imprescriptibles e inembargables, pero el estado actual de la Puerta de la Axarquía y del puente del Judío requieren una intervención urgente de consolidación, restauración y puesta en valor pues está rodeado por la instalación industrial de la fábrica de cementos, y sin posibilidad de acceso.

El arco presenta zonas desprendidas y remates desaparecidos, y en el edificio anexo que estuvo habitado hasta el año 2011, cuando la fábrica de cemento ganó un pleito al Estado sobre la propiedad del inmueble, la ausencia de inquilinos ha comportado acciones de vandalismo y desvalijamiento.

El vial del puente está invadido por malezas y plantas exóticas invasoras y precisa de actuaciones urgentes de consolidación y restauración, pues una de sus alas tiene un tramo derruido; según los vecinos a causa del impacto de unas rocas por las voladuras que la fábrica de cemento realizó hace más de 10 años para abrir el carril que rodea el cantal por el oeste y se dirige al norte.

Las rampas de la Cuesta Bermeja, que supusieron la fuente de mayor orgullo de la obra, fueron destruidas en la década de los años 80 del siglo pasado para construir el vial Ma-24 y las conexiones de acceso a La Cala del Moral.

Perspectiva actual del arco conmemorativo y la construcción anexa desde La Cala del Moral. Imagen propia

Imagen aérea de la Puerta de Axarquía. Google Earth 2010

Bibliografía

-Burgos, Antonio; Olmo, Juan Carlos; Sáez, María Paz (2015). El Camino de Vélez, pervivencia de una carretera de la España de la Ilustración. Tst: Transportes, Servicios y telecomunicaciones, (29), pp. 36-63.
-Córdova, Diego de y Belestá, Domingo (1789). Relación de las obras que se han executado en los caminos que desde la ciudad de Málaga se han abierto hasta las de Antequera y Vélez. Oficina de la viuda de Marín, Madrid.
-Jurado, José (1992). La red viaria malagueña en la segunda mitad del siglo XVIII. Revista de Estudios Regionales, nº 32, pp. 73-106.
-Luque, Raúl (2006). Estudio de la red viaria malagueña: las vías de comunicación hacia Antequera y Vélez-Málaga en los siglos XVIII y XIX. Boletín de arte, nº 26-27, pp. 353-379.
-Mayorga, Antonio (2015). El camino de Málaga a Vélez. Isla de Arriarán. (42), pp. 343-369.
-Uriol, José (1977). Apuntes para una Historia del Transporte en España. Los caminos de ruedas del siglo XVIII. Revista de Obras Públicas, nº 125 (3143), pp. 124-167.


epistemai.es – Revista digital de la Sociedad Erasmiana de Málaga – ISSN: 2697-2468
Citación: Gómez Villegas I, García España F. La Puerta de la Axarquía (II). El legado de Carlos III. epistemai.es [revista en Internet] 2026 octubre (30). Disponible en: http://epistemai.es/archivos/10212

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