‘Robert Capa, ICONS’, una retrospectiva cinco estrellas

 

Mª Ángeles Jiménez
Farmacéutica y socia de Número de la SEMA

 

Llueve en Madrid. En la acera que da acceso al Círculo de Bellas Artes varias decenas de niños, cumplidores estrictos de las órdenes de sus profesores en cuanto a mantener las dos filas, alegran la mañana con el bullicio de su vitalidad contagiosa. Seguro que les espera o salen de un excepcional espectáculo; yo también estoy ahí para algo así, aunque con protagonistas diferentes. En el primer piso del edificio me espera la exposición ‘Robert Capa, Icons’. Una exhibición de culto para los amantes de la fotografía.

Retrato de Robert Capa. Japón, 1954

Es la primera vez que tantos originales de este fotógrafo excepcional, uno de los que en 1947 fundaron la Agencia Magnum, pueden verse en España. La muestra coindice con el 90 aniversario de la Guerra Civil española y en ella se presentan más de 250 piezas originales, con fotografías de distintas épocas, muchas reveladas por el propio Capa, publicaciones históricas y objetos personales -como algunas cámaras que utilizó- pertenecientes a la Golda Darty Collection y a los archivos de la agencia Magnum Photos. Esta muestra acerca de forma especial al fotógrafo. Pone en evidencia su trayectoria, cómo y con qué cámaras fotografiaba (una Leika fue su cámara más famosa), cómo se desenvolvía en el laboratorio y las intrincadas vías de comercialización de las fotografías.

Endre Ernő Friedmann, ‘Robert Capa’, nacido en Budapest en 1913, está reconocido como el fotoperiodista más célebre del siglo XX. Él y Gerta Pohorylle, formaron pareja desde que se conocieron en París en 1934. Decidieron trabajar con seudónimos para resultar más comerciales y pasaron a ser Robert Capa y Gerda Taro. Sus nombres, referencia del fotoperiodismo, quedaron unidos para siempre.

Son muchas las fotos de Robert Capa que se reconocen como auténticos iconos de la fotografía de guerra, los mejores exponentes de lo que H. Cartier Bresson llamó el ‘momento decisivo’. Entre ellas, la famosa ‘Muerte de un miliciano’, de la Guerra Civil (bajo una eterna controversia sobre su posible preparación); las fotos movidas del Desembarco de Normandía, mientras acompañaba bajo el fuego enemigo a las tropas norteamericanas en la playa de Omaha; el último soldado caído en Leipzig; la difícil lucha por la supervivencia de la población civil o los retratos llenos de vida de los combatientes. Cada toma es un testimonio cercano y muy humano y personal de las diferentes perspectivas y contextos de la guerra. Con seguridad no hay mejor explicación de su forma de hacer que sus propias palabras: “En una guerra hay que aborrecer o querer a alguien, o como mínimo tomar postura, si no, no aguantas lo que pasa”.

Gerda Taro en el frente de Córdoba. España, septiembre de 1936

Muerte de un miliciano lealista en el frente de Córdoba. España, principios de septiembre de 1936

Multitudes corriendo hacia un refugio antiaéreo al sonar la alarma. Bilbao, mayo de 1937

Una vida intensa

La exposición recorre la trayectoria de Capa desde sus inicios como fotoperiodista. Comienza con ‘Capa antes de Capa, 1933 1936’. En estos años cubrió las elecciones alemanas y del Frente Popular en Francia. Trotsky en Copenhague en 1932 fue su primera imagen de prensa.

La siguiente etapa de Robert Capa y Gerda Taro se desarrolló en la ‘Guerra Civil española 1936 1939’. Llegaron juntos a Barcelona y de ahí fueron a Aragón, Madrid, Toledo y Córdoba. La muerte en forma de tanque sorprendió a Gerda Taro en Brunete. De esta etapa, son especialmente conocidas las fotografías en Cerro Muriano, los reportajes con los voluntarios de las Brigadas Internacionales en Madrid y las víctimas de los bombardeos en Vallecas. La documentación de esos años es exhaustiva en la exposición, incluyendo varias publicaciones, y especialmente de Vu, para quien trabajó Capa.

‘Vu’, 29 de agosto de 1936, “Partiendo al frente”, “Los niños y la revolución”, “Un pueblo en armas”, “La hora H”, “Cuando se implican las mujeres”. Gerda Taro y Robert Capa. Págs. 22-23 + 28 + 29-30 + 35-36 + 42-43 + 48

Batalla en la Ciudad Universitaria con un coche blindado del ejército republicano. Madrid, noviembre-diciembre 1936

La aventura ‘China 1937 1938’ fue el siguiente paso. Viajó allí para fotografiar la resistencia china a la invasión japonesa por encargo de las revistas francesas Regards y Ce soir, las inglesas Picture Post y The Illustrated London News y la estadounidense Life.  Es en esta última revista publicó, ya en 1938, las primeras fotos en color.

Al poco tiempo se sumergió en el mayor conflicto que ha existido: la ‘II Guerra Mundial 1939 1945’. Después de haber estado por primera vez en Estados Unidos, llegó a Londres en 1941 y documentó el Blitz de la batalla de Inglaterra para Collier’s. A finales de 1942, trabajando de nuevo para Life, llegó al norte de África acreditado por los estadounidenses y pasó por Sicilia, Nápoles e incluso Montecassino. Puntual a las citas que le brindaba la Historia, desembarcó el 6 de junio de 1944 con las tropas norteamericanas en la playa denominada Omaha durante el Desembarco de Normandía. Consiguió salvar y entregar los carretes con los negativos por los que se había jugado la vida, pero un accidente en el revelado provocó que solo se salveran once fotos ‘ligeramente desenfocadas’ (de hecho, en 1947 tituló así su libro: Slight out of focus). Más tarde acompañó a las tropas aliadas en su entrada en París y Berlín. Finalmente, en Leipzig hizó uno de sus más famosos reportajes sobre el último soldado muerto en la guerra.

 

‘Life’, 19 de junio de 1944, “Cabezas de playa en Normandía”. Normandía, Francia, 1944

Un campesino siciliano indicándole a un oficial americano por dónde se han ido los alemanes, cerca de Troina. Sicilia, Italia, agosto de 1943

En ‘Tiempos de paz’ se recopilan fotografías de uno de los paréntesis de su vida. En 1945 llegó a Hollywood de la mano de Ingrid Bergman. Allí se convirtió poco a poco en un especialista en rodajes y estrellas de cine. Capa fue un excelente retratista, de ahí el apartado de ‘Retratos’ de la exposición. Actores, actrices, directores, pintores… muchos de los personajes más relevantes de la época se situaron delante de su cámara. Al parecer, gracias a su cordialidad y sentido del humor, también fue un buen cliente para ser retratado.

Ingrid Bergman en la película ‘Arco de Triunfo’, dirigida por Lewis Milestone. Hollywood, Estados Unidos, 1946

En 1947 fundó la agencia Magnum Photos, junto a Henri Cartier-Bresson, Rodger, Vandiver y David Seymour, otros nombres míticos de la fotografía. El objetivo de esta cooperativa, que cambió la historia del fotoperiodismo, era defender sus trabajos frente al poder de la prensa, sus compradores más importantes. En ese año trabajó también en la Unión Soviética, y en 1948 pasa por Hungría, Polonia y Checoslovaquia y cubre también la primera guerra árabe-israelí.

A continuación, volvió a París y vivió un periodo que puede considerarse como el otro paréntesis de su vida. En este tiempo trabajó para revistas estadounidenses y disfrutó de una vida muy diferente haciendo reportajes de moda y viajes en blanco y negro y color.

En 1954, Life necesitaba sustituir a su fotógrafo Howard Sochurek en la guerra de Indochina y el editor convenció a Robert Capa para que lo hiciera. El 25 de mayo, mientras acompañaba al ejército francés, murió al pisar una mina en Thai Binh, actual Vietnam.

Tel Aviv, Israel, 1948-1950

Soldados pasando al lado de un cadáver en la carretera entre Nam Oinh y Thái Binh. Indochina (Vietnam), 25 de mayo de 1954

‘Vu’, 23 de septiembre de 1936, “La Guerra civil en España”. Págs. 1.106-1.108. Primera publicación de la ‘Muerte de un miliciano’

Desembarco de las tropas americanas en Omaha Beach el Día D. Normandía, Francia, 6 de junio de 1944

Soldado americano abatido por un francotirador alemán. Leipzig, Alemania, 18 de abril de 1945

Un auténtico pionero

Es verdad que la gran mayoría de las imágenes que han convertido a Robert Capa en un mito fueron hechas en blanco y negro. Sin embargo, él también fue un pionero del color, con el que experimentó ya desde finales de los años 30. Pasada la II Guerra Mundial empleó la fotografía en color para reportajes en revistas como Life o Holiday. Esta faceta de Robert Capa es menos conocida y poco recogida en otras muestras, pero refleja a la perfección su personalidad vitalista y su necesidad de vivir su tiempo con alegría e intensidad.

A los ojos de los ciudadanos del siglo XXI, las publicaciones de la época de Capa pueden resultar sorprendentes. El apartado visual no era un mero complemento de lo escrito, sino lo que protagonizaba y llenaba con su elocuencia las páginas, remarcando los hechos con un simple pie definitorio. Tener la oportunidad de ver juntas las fotografías originales y las publicaciones resultantes añade significado a cada reportaje. Las impresionantes ampliaciones de las tomas de Robert Capa permiten apreciar la fuerza de esa cercanía -física y emocional- a lo fotografiado que él buscaba siempre. “Si tus fotos no son suficientemente buenas es porque no estás suficientemente cerca”, escribió. Una tras otra, lecciones extraordinarias para sus admiradores.

 

Notas:
La exposición ‘Robert Capa, ICONS’, puede visitarse en el Círculo de Bellas Artes de Madrid hasta el 26 de enero de 2026.
Los pies de las fotografías son los de la propia exposición.


epistemai.es – Revista digital de la Sociedad Erasmiana de Málaga – ISSN: 2697-2468
Jiménez MA. ‘Robert Capa, ICONS’, una retrospectiva cinco estrellas. epistemai.es [revista en Internet] 2026 febrero (28). Disponible en: http://epistemai.es/archivos/9317

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